Cuántos areneros necesita tu casa
La regla es uno por gato, más uno. Con dos gatos son tres areneros, y no es un truco para vender de a tres: es la recomendación estándar, y la causa más común de que un gato empiece a marcar fuera de la caja en casas donde vive más de uno.
Con un solo gato la regla igual sirve si la casa tiene dos pisos. Un arenero por nivel evita que el gato tenga que cruzar la casa entera cuando lo necesita, que es justo el momento en que aparece el accidente en la alfombra.
Abierto, borde alto o semi cerrado
El abierto es el más barato y el más fácil de limpiar, y ningún gato duda en entrar. Su problema es la arena que sale volando: si el tuyo escarba parado y apoyado en el borde, la vas a barrer todos los días.
El borde alto existe exactamente para ese gato. El semi cerrado agrega además un techo parcial, así que contiene todavía más y da algo de privacidad, sin el encierro de una caja tapada con puerta. La versión grande es para el gato de cuerpo largo o el que gira dos veces adentro antes de acomodarse: si tiene que salir para darse vuelta, la caja le queda chica.