Horizontal o vertical, según cómo rasca
Cada gato tiene su postura. El que ataca la alfombra o la orilla del sillón desde abajo pide horizontal, y ahí el cartón ondulado es la mejor apuesta: cede al arañazo y hace el ruido que el gato busca. El que se para en dos patas y se estira contra el respaldo pide vertical.
Para ese segundo caso la altura no es un extra, es el requisito. Un poste bajo no permite el estiramiento de cuerpo completo que el gato está buscando, así que vuelve al sillón, que sí se lo permite. Si no tienes claro cuál de los dos es el tuyo, el cartón es la forma barata de averiguarlo.


